Fundación Avata impulsa en emprendimiento social a través de la franquicia

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Fundación Avata de Ayuda al Accidentado se expande por toda España, con una fórmula de franquicia donde los fines económicos están a la altura de los objetivos sociales: asesorar a las víctimas de accidentes de tráfico e integrar laboralmente a personas con alguna discapacidad. Avata cuenta ya con 11 delegaciones en España y el objetivo ahora es cubrir todo el ámbito nacional, con prioridad en las zonas de la costa de Levante y Andalucía, que son las más desatendidas.

Con el propósito de hacer extensivo su servicio a todo el territorio nacional Fundación Avata de Ayuda al Accidentado escogió el modelo de franquicia, «aprovechando nuestra imagen de marca consolidada a escala nacional, que dispone de una amplia red de colaboradores y profesionales de primer nivel en la atención jurídico-sanitaria», explica Manuel Palazuelo, director general de la enseña.

Franquiciado comprometidos

Para adherirse al proyecto, buscan a personas con carácter emprendedor pero, a la vez, comprometidas con la ayuda social «y que quieran orientar su actividad profesional a la ayuda a las víctimas de accidentes de tráfico». Para los interesados en unirse a esta iniciativa pero con dificultades de financiación, cuentan con el apoyo de varias entidades bancarias que les facilitan el arranque.

La inversión inicial aproximada la calculan en unos 28.000 euros, aunque no facilitan plazos estimativos de su retorno. Un canon de entrada de 10.000 euros, canon de publicidad de 150 euros al mes, un canon de gestión del 8% al mes sobre facturación y un local mínimo de 50 metros cuadrados en poblaciones con más de 60.000 habitantes. A cambio, nosotros ayudamos a la puesta en marcha del negocio, desde la búsqueda del local hasta la contratación inicial de profesionales. Para el funcionamiento, tenemos nuestro propio programa de gestión y todos los manuales perfectamente redactados.

Fundación Avata

Las vías de financiación son diversas, desde donaciones particulares y corporativas a acuerdos de colaboración con distintas entidades dentro de la actividad fundacional que desarrollamos. Sin la ayuda externa resultaría muy difícil prestar algunos servicios como la repatriación de personas accidentadas o el de adelantar las cantidades en concepto de indemnización para el pago de los costes sanitarios, legales o sociales, como puede ser acondicionar la casa a la nueva realidad de la persona accidentada.

«Fundación Avata de Ayuda al Accidentado se encuentra en pleno proceso de expansión, pretendiendo alcanzar cualquier lugar de la geografía española para llegar de forma más cercana a las personas», afirman desde la central. A partir de aquí, y para crear un equipo cohesionado, asumen el compromiso de «formar, apoyar e incentivar el desarrollo de todos sus franquiciados desde el inicio de la actividad».

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