El sector de la alimentación visto por Enrique Hierro, socio-director de Negocio Franquicia

Enrique-Hierro

¿En qué situación se encuentra el sector de alimentación en la actualidad?
– El comercio de alimentación en España, en todas sus variantes, parece que es uno de los que mejor ha aguantado la crisis en los últimos años. En concreto, las franquicias de alimentación son casi con toda seguridad las más populares en nuestro país: las más numerosas como sector, las que cuentan con mayor número de franquiciados, las que generan más negocio y empleo…

Y no es de extrañar si tenemos en cuenta que, según las últimas cifras conocidas la semana pasada, los seis principales grupos de distribución de nuestro país concentran un 53,7% del mercado de alimentación, droguería y perfumería. Mercadona, Grupo DIA, Lidl, Carrefour, Eroski y Grupo Auchan lideran, y dejan a las tiendas especializadas y a los pequeños comercios de barrio en segundo plano.

Presenta entonces buenas perspectivas de crecimiento…
– La principal característica del sector es sin duda la concentración. De hecho, España ha perdido 70.000 tiendas tradicionales en tres décadas; contamos con la mitad de tiendas de alimentación que hace 30 años, pero sin embargo ha multiplicado por diez la presencia de los supermercados –tiene 16.900 más que a finales de los años ochenta–, lo que confirma el profundo cambio que ha experimentado el sector de la distribución en nuestro país y los propios hábitos de los consumidores españoles.

¿Qué aspectos ha de tener en cuenta un emprendedor antes de integrarse en una cadena de alimentación?
– En el mundo concreto de la alimentación, un emprendedor/franquiciado debe de sopesar con antelación y analizar antes de firmar contrato alguno prácticamente lo mismo que en cualquier otra actividad: la trayectoria de las empresas franquiciadoras a las que sopesa unirse; el modelo de negocio rentable –ojo, que sea demostrable– que le ponen delante; los procesos bien definidos que presenten y el apoyo por parte de la central que le aseguran que va a recibir… y que las características del negocio se adapten a sus habilidades profesionales, si es un autoempleo, y a su capacidad financiera, si se trata de un inversor.

Es decir, las correspondientes cautelas que se han de seguir con toda franquicia…
– Claro, claro. Es algo que no por mucho que lo repitamos los asesores serios deja de tener vigencia e importancia: hablar con 2 ó 3 franquiciados de la cadena, a ser posible elegidos personalmente –y no por la propia central– y situados en puntos geográficos diferentes, pero que no se trate de casos similares, sino que pueda analizar su casuística.

¿Qué oportunidades y tendencias se detectan en esta actividad?
– Las oportunidades se derivan de la propia fortaleza del sector: todos necesitamos los productos de primera necesidad que se venden en las tiendas de alimentación; puede haber épocas mejores o normales, pero nunca crisis profundas, pues todos hemos de alimentarnos… Si estas fortaleza del sector se ha mantenido durante estos años de debacle económica, lo va a seguir haciendo en coyunturas más favorables.

Además, existe una muy variada oferta en lo que a conceptos de negocio se refiere: tanto en cuanto al tamaño de los mismos como a su especialización o al tipo de producto que vende: desde supermercados generalistas al uso o más pequeños (tiendas de conveniencia), hasta tiendas especializadas (gourmet, repostería, golosinas, etcétera), y muy asequibles a una amplia gama de inversores y/o emprendedores. Según la consultoría multinacional Nielsen, los españoles hemos pasado de hacer la compra en tiendas tradicionales, que en 1985 representaban dos de cada tres puntos de venta de gran consumo, a hacerlo en supermercados e hipermercados, que actualmente aúnan el 45% de los lugares donde se hace la compra.

Entonces… ¿se van a producir cambios en breve o se están produciendo ya?
– Es que, en la actualidad los españoles ya no acudimos a hacer la compra al mismo sitio de siempre; ya se visitan hasta seis e incluso siete establecimientos diferentes, buscando especializaciones, precios, etcétera.

Y a la hora de comprar se encuentran desde las 2.000 referencias de gran consumo que puedes encontrar en un supermercado pequeño, de proximidad, a los 14.000 productos que llenan los grandes hipermercados. Claro que se van a producir más cambios, a partir de los que se vienen viviendo en los últimos tiempos. Es un sector en constante evolución: no hay más que pasear por la calle y entrar en un par de establecimientos de alimentación para ver que poco tienen que ver con los de hace apenas una década.

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