10 averiguaciones para todo candiato a franquiciado

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Aquel emprendedor que va a apostar por una franquicia como opción de autoempleo suele fijarse en un sector concreto; normalmente el de mayor tirón en ese momento o en un futuro próximo. Pero realmente la actividad no es por sí misma una garantía de éxito, y es necesario buscar y comparar, analizando a fondo todas las marcas que ponen a nuestra disposición su modelo de negocio. En esta entrada te exponemos 10 averiguaciones que debería efectuar todo candiato a franquiciado.

Así, para evitar posibles lamentaciones, conviene que el candidato a franquiciado lleva a cabo, al menos, estas 10 averiguaciones:

  1. Evolución del número de establecimientos.

    Esto implica conocer no sólo las aperturas efectuadas, sino también cuántos establecimientos de la cadena han echado el cierre o han sido traspasados, y tampoco estaría de más averiguar el porqué.

  2. Unidades operativas en propiedad.

    Relativo al punto anterior, hay que verificar que la enseña haya puesto a prueba su concepto de negocio con establecimientos propios. Es una demostración –aunque no aplicable a todos los casos– de que el mismo realmente puede funcionar.

  3. Hablar con algunos franquiciados.

    Es conveniente poder tener una pequeña conversación con cualquiera de los franquiciados actuales, y consultarles su experiencia –cuantos más, mejor–, corroborando con ellos la información facilitada por parte de la central.

  4. Ayuda en la financiación.

    En ocasiones las enseñas mantienen acuerdos con entidades bancarias u ofrecen vías de financiación para sus franquiciados, con las que afrontar el desembolso que supone la puesta en marcha de un negocio.

  5. Consejo de índole inmobiliario.

    También es importante contar con la ayuda de la central durante la búsqueda de un local con las características idóneas, e incluso para negociar su arrendamiento. Las necesidades del establecimiento varían mucho de unos conceptos de franquicia a otros.

  6. Área de exclusividad.

    Relativo a la localización encontramos la zona libre de compatencia. Esta es un área–un código postal, una población, una provincia…– en la que no se puede abrir ninguna otra franquicia. En ocasiones también supone un límite para las acciones comerciales propias. Debe quedar claramente establecida por contrato.

  7. Manuales operativos.

    Estos documentos –imprescindibles para una correcta formación en base al saber hacer de la franquicia– han de contener todos los aspectos necesarios para la gestión del negocio, por lo que deben ser completos y prácticos.

  8. Instrucción en el ‘know-how’.

    En cuanto a la formación, puede haber mucha variabilidad, pero debe quedar estipulado si la inversión inicial cubre tanto la del franquiciado como la de su plantilla, si es puntual o continua o si incluye los gastos por el desplazamiento, en caso de haberlo.

  9. Apoyo y supervisión desde la central.

    Para el funcionamiento diario de la franquicia, puede ser de mucha utilidad la existencia de un responsable –normalmente en la figura de un supervisor de zona– que atienda cualquier anomalía. También son interesantes las iniciativas que permiten la intercomunicación de la red, como los congresos anuales que realizan algunas enseñas.

  10. ¿Y si la cosa no funciona?

    Por último, no está de más ponerse en lo peor, y tener claras de antemano las implicaciones de no querer continuar con el negocio. Por ejemplo, en ocasiones no se podrá traspasar una franquicia sin el consentimiento de la central.

En resumen, la información será la clave para elegir correctamente. Y las facilidades que nos den para obtenerla, el primer indicio de que una enseña sea o no de fiar. Si es necesario, es preferible ser insistente y decidido, ya que la alternativa es encontrase con una desagradable sorpresa.

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